viernes, 1 de junio de 2007

A RECUPERAR LA MEMORIA

La primera semifinal de la Copa Libertadores dejó a los dirigidos por Russo con un panorama complicado para la vuelta. El resultado final fue de 3 a 1, con tantos de Blas Pérez en dos ocasiones y Rubén Bustos para Cúcuta. El marcador lo abrió Pablo Ledesma a los 26 minutos de la primera etapa.

El partido comenzó favorable al conjunto local, y Mauricio Caranta nuevamente se empezaba a mostrar como el mejor de los xeneizes. A partir de los 15 minutos Boca mejoró su juego a través de Pablo Ledesma y Rodrigo Palacio que desbordaba constantemente. Tal es así, que una jugada por la izquierda del delantero dejó a Ledesma de cara al gol. El 1 a 0 era un hecho y parecía que Boca comenzaba a dominar las acciones. El encuentro tenía un ritmo realmente vertiginoso de parte de los dos equipos, pero las falencias defensivas del visitante sumado a la lesión de Mauricio Caranta que ya no era el mismo, le permitieron al Cúcuta llegar al empate antes del cierre de la primera etapa a través de Blas Pérez.

En la segunda parte el partido tomó un vuelco cuando el Cúcuta comenzó a dominar en todos los sectores del terreno. Ya en la cancha estaba Aldo Bobadilla, que reemplazó a Caranta en el entretiempo. Promediando la segunda parte se sintió la salida de Caranta cuando el arquero paraguayo fue hasta el borde del área apurado ya que Daniel Díaz cerraba la posición de Pérez. 2 a 1 y el Cúcuta había dado vuelta la historia. Muy lejos de despertar, lo mejor para Boca era que finalice el encuentro, pero quedaba tiempo para más. Los cambios de Russo no resultaron y a través de un tiro libre soberbio de Bustos se decretó el 3 a 1 final favorable al conjunto colombiano.

Ahora Boca deberá pensar en el torneo local para no perderle pisada al “Ciclón” de Ramón Díaz. Russo tiene todo planeado, pero puede quedarse con toda la gloria o con las manos vacías, se define en las próximas semanas. El próximo compromiso es el domingo frente a un debilitado Colón de Santa Fe de visitante, la rotación puede ser nuevamente la opción.

Foto: Olé

lunes, 28 de mayo de 2007

POR EL DOBLETE

A pesar de los dichos de Mauricio Macri con respecto de que se sentiría conforme si Ramón Díaz se queda con el torneo y Boca con la Copa Libertadores, el xeneize va por todo lo que se juega. Por eso dejó atrás a Libertad en la Libertadores y sigue al acecho de San Lorenzo en el torneo local, a tan solo 3 puntos.

Esta vez, el rival fue Gimnasia de Jujuy, que llegó a La Bombonera con una convocatoria impresionante. El encuentro quedó para el xeneize con un 3 a 1 que se clarificó en el complemento. Los goles de Boca fueron convertidos por Rodrigo Palacio de cabeza, Sebastián Battaglia y Clemente Rodríguez, con un derechazo letal. El descuento cuando se iba el partido lo concretó Fernando Soler.

En cuanto al desarrollo, la ausencia de algunas figuras como Ibarra, Palermo y principalmente Juan Román Riquelme, se sintió desde el comienzo. El flujo de juego se encontraba trabado en la mitad de la cancha y la defensa local se encargaba tan solo de sacarse la pelota de encima. En cuanto a los jujeños, tomaba bien las marcas en defensa y los delanteros de Boca no lograban llegar con claridad al arco defendido por Valdiviezo. Por eso, los primeros 45 minutos quedaron en 0. Russo ya miraba con cariño el banco de suplentes plagado de figuras.

La segunda parte comenzó como finalizó la primera, pero una pelota “riquelmeana” de Battaglia le permitió a Marioni dominar dentro del área y colocar un pase milimétrico a Palacio que no tuvo más que cabecear la pelota al gol. El 1 a 0 calmaba los ánimos de La Bombonera y de Miguel Russo. Más tarde y minutos antes del gol de Battaglia, extrañamente el DT decide el ingreso de Palermo. Inmediatamente Battaglia conecta un centro desde la derecha del ingresado Ledesma y marca el 2 a 0. Partido definido y todo el estadio creía que Román podría llegar descansado al próximo jueves por la Libertadores. Nada de eso, a los 29 minutos del complemento salta a la cancha el 10 y muy lejos de jugar relajado, el enganche tomaba las pelotas en ataque y conducía los hilos del xeneize. Ya a los 38 y con el partido definido, Clemente se acordó de Ibarra y clavó un derechazo espectacular en el ángulo de Valdiviezo. El descuento de Soler solo sirvió para la estadística.

El tema extra futbolístico que hizo temblar la tranquilidad del cuerpo médico de Russo pasó por la denuncia del Dr. Alcaraz, parte del cuerpo técnico de Libertad de Paraguay, que adujo irregularidades en el control antidoping de Riquelme y Díaz por el partido de Copa del pasado jueves. Por eso, en una conferencia previa al encuentro frente a Gimnasia los doctores xeneizes, Veiga y Batista, salieron a mostrar las pruebas del comportamiento correcto de Boca como institución. Por el momento la Conmebol no dio lugar al reclamo de Libertad, por lo cual no habría sanciones, al menos por el momento. Por otro lado, es oportuno aclarar que ante situaciones irregulares en este sentido, la Conmebol prevé sanciones para los médicos y jugadores en cuestión y no para la institución.

Imagen: Olé

lunes, 21 de mayo de 2007

SIN RIQUELME Y PALERMO, SE PUDO

Boca visitó al último del campeonato, Quilmes, en busca de no perder el tren del torneo y pensando en que la noche anterior el líder San Lorenzo ya había derrotado a Newell´s asegurándose el primer lugar en soledad finalizada la fecha. El partido concluyó con el 2 a 1 para los de Russo con tantos de Jesús Dátolo y Rodrigo Palacio para Boca y Diego Torres para el cervecero.

Con varios cambios y dándole descanso a figuras como Riquelme, Palermo, Ibarra y Morel Rodríguez, el encuentro no fue nada fácil. En la zona defensiva la dupla conformada por Silvestre y Matías Cahais recibía indicaciones por demás del técnico buscando un rápido acople entre ambos. Además, con la exclusión de Ibarra, se produjo el debut oficial de Bruno Urribarri, zurdo lateral izquierdo e hijo del gobernador de la provincia de Entre Ríos, que si bien se mostró muy seguro, tuvo que lidiar con un complicado Diego Torres que no lo dejó desatenderse en ningún segmento del partido.

La diferencia se produjo en lo que era quizás el peor momento del xeneize. La defensa se dedicaba a sacarse la pelota de encima y el mediocampo se mostraba dubitativo a la hora de entregarle las acciones a los gestores de juego. Hay que tener en cuenta la ausencia de Riquelme en este sentido. Lo que funcionaba bien era el doble tapón que propuso el DT con Battaglia y Orteman, ambos levantando mucho su nivel con respecto a sus últimas apariciones. Él segundo de ellos fue quien le colocó un pase “riquelmeano” a Bruno Marioni que definió de manera exquisita, aunque el delantero no está en un gran momento ya que el balón se estrelló en el palo. Por suerte andaba Dátolo cerca y con un tiro firme marcó el primero. Algunos minutos después y con el trámite algo mejor para Boca, el delantero que no tuvo descanso, Rodrigo Palacio, definió ante la salida del arquero. El 2 a 0 parecía definitivo para la primera etapa, pero segundos antes de partir a los túneles, el mejor del cervecero, Torres, metió un taco que pegó en Silvestre y se convirtió en el descuento. 1-2 y el público local mantuvo la expectativa para los segundos 45 minutos.

En la segunda etapa no quedó otra que sufrir. Nuevamente hubo grandes apariciones de Mauricio Caranta, que siempre es una de las figuras del equipo. La situación saliente nos llevó nuevamente a recordar lo peor del fútbol argentino: la violencia. En la última jugada del encuentro, una piedra caída desde la tribuna xeneize impactó en el rostro de Diego Capria, que luego de ser atendido dentro del terreno de juego tuvo que retirarse tal como lo marca el reglamento. De esta manera Quilmes no contó con su mejor arma aérea en un instante clave. El arbitro del encuentro, Juan Pablo Pompei, decidió continuar las acciones y esa fue la última jugada del encuentro. Es una pena que nada cambie en el fútbol argentino y sigan ocurriendo este tipo de cosas.

Volviendo al fútbol, el plantel de Boca viajará ahora en busca de la clasificación a tierras paraguayas para enfrentar por la revancha de los cuartos de final de Copa Libertadores a Libertad. El 1 a 1 en La Bombonera encuentra mejor parados a los paraguayos, pero la mística copera xeneize existe y tendrá que salir a relucir de visitante. En duda para ese encuentro están Daniel Díaz, que no termina de recuperarse de su desgarro y Juan Román Riquelme, cuya contractura en el bíceps de la pierna derecha tiene en vilo a Miguel Russo.

Foto: Rodrigo Castro

sábado, 19 de mayo de 2007

SE COMPLICA LA SERIE

Boca recibió al Libertad paraguayo en La Bombonera por los cuartos de final de la Copa Libertadores de América. El 1 a 1 final dejó mejor parado al visitante de cara a la revancha del próximo jueves. Los tantos fueron convertidos por Ricardo Martínez y Martín Palermo en el complemento.

El desarrollo del encuentro mostró un Libertad con un planteo excepcional, dejando en evidencia las falencias defensivas del xeneize. Con un primer tiempo de algunos jugadores clave como Neri Cardozo y Rodrigo Palacio, la primera etapa finalizó sin que se saquen diferencias. Ya el público se mostraba impaciente teniendo en cuenta el rendimiento de los de Russo.

En el segundo tiempo Libertad se le animó más al xeneize controlando las acciones del encuentro. Un dolorido Juan Román Riquelme ya no tomaba la pelota en el medio, y el equipo quedaba desconectado entre las líneas, por eso pensar en el gol parecía una utopía. En ese momento se produjo un penal en desmedro del 10 xeneize, que tenía en su botín derecho la chance de darle a Boca la diferencia para ir a la revancha más tranquilo. Pero todo se complicó cuando Román erró su penal y minutos más tarde Martínez envío un centro que Caranta no pudo dominar inexplicablemente y se convirtió en el 1 a 0 de la visita. Luego, la pésima actuación de los jueces del partido le quitó a Boca la chance de llegar al empate, con una insólita posición adelantada que no existió. Cuando el partido se extinguía, apareció una vez más el goleador Martín Palermo, que había sufrido la injusticia del arbitro Ruiz, y volvió a convertir decretando el 1 a 1 final.

El partido dejó una floja actuación de la terna arbitral, un Russo preocupado de cara a la revancha y un Libertad que está cerca de dejar fuera a otro equipo argentino. Habrá que esperar por la evolución de Juan Román Riquelme, que va a descansar en el partido frente a Quilmes por el torneo local. Con este panorama, el 0 a 0 en el partidfo de vuelta clasifica al conjunto paraguayo, el 1 a 1 es el único resultado que lleva la definición a penales y cualquier otro empate favorece al xeneize. Claro está que la victoria de cualquiera de los dos clasifica directamente a ese equipo.

IMAGEN: Diario Deportivo Olé

lunes, 14 de mayo de 2007

LA RO-MANÍA DE DEPENDER DE ÉL

Con gol de Juan Román Riquelme, Boca igualó en La Bombonera por 1 a 1 con el Arsenal de Gustavo Alfaro. Con dos cambios en el 11 titular (Bertolo por Banega y Marioni por Palacio) el conjunto de Russo nunca le encontró el rumbo al partido y si bien generó las mejores situaciones de gol, le faltó mucho en cuanto al juego. Con este resultado las cosas se mantienen como antes, San Lorenzo líder y a 3 unidades Boca y Estudiantes peleando por el torneo.

En la primera etapa se midieron fuerzas y el bajo rendimiento de algunas individualidades xeneizes hicieron posible que el partido quede igualado en cero en los primeros 45. En Boca se sufrieron algunas complicaciones que llevaron a que Matías Cahais se prepare durante gran parte del primer tiempo por un posible ingreso. El primer soldado herido fue Claudio Morel Rodríguez, que estuvo rengueando durante varios minutos. Casi al mismo tiempo, Hugo Ibarra sufrió un golpe en su tobillo izquierdo, y el equipo médico ingresó inmediatamente para su atención, finalmente el lateral pudo seguir en el partido.

El panorama no era el mejor de cara al segundo período. Más duro se puso cuando a los 2 minutos Carlos Catiglione decretara el 1 a 0 parcial luego de una serie de rebotes dentro del área defendida por Mauricio Caranta. Con el resultado en contra, Miguel Russo se vio obligado a colocar a los titulares que estaba cuidando, por eso a los 11 del complemento, un flojo Marioni le dejó su lugar a Rodrigo Palacio, mientras que Ever Banega ingresó por Bertolo. Doblete de cambios en busca del resultado. Todo continuó igual, Riquelme jugaba prácticamente solo y los recién ingresados se equivocaban seguido con la pelota. Boca buscaba desordenadamente cuando un centro milimétrico lanzado por Pablo Ledesma dejó a Riquelme de cara al gol, y como si algo le faltara al 10, convirtió de cabeza. Corrían 31 y todavía quedaba un ratito para ir por la victoria. Boca buscó por todos los caminos y de la mano de Román pero las cosas quedaron igualadas. 1 a 1 y nuevamente la cabeza en la Copa Libertadores, ya que el jueves los de Russo reciben a Libertad de Paraguay por el partido de ida de la serie de cuartos de final de la competición.

Vea la Ficha del partido según Olé

Imagen: www.olé.com.ar